No eramos exactamente de la realeza, tenía sangre descendiente, mas no oficial, el era el sobrino de la reina Isabel, como podía un príncipe poner su mirada en la chica menos indicada, si bien era de sangre azul, no me vestía tal cual, era inocente y calmada, con un estilo propio, una convinación excentrica pero a la vez tierna y dulce, todo comenzó el dia que a mi familia se les acabaron las solteras y puras, quizá no es creíble pero los paparazzis me tomaban mucha atención, era rebelde aveces, ademas conservaba mi anillo de castidad, tradicion familiar;
ahora me han elegido para reinar la bella inglaterra con el principe Nathan, ya que los hijos son una desonra en fin, la vida real es increible, y de verdad estoy enamorada, de una inigualable persona